Me llamo Andrea, aunque me llaman Andy (siempre que lo oyen o mi tío o mi abuela preguntan dónde me he dejado a Lucas, jajá, que graciosos
Soy una chica cualquiera, viviendo en una isla cualquiera llamada Mallorca, en un país cualquiera llamado España. Soy antitaurina, feminista y bisexual. No creo que ninguno de esos datos tenga relevancia, pero parece que está de moda hacerse el especial con esas pequeñas cosas.
No soy nada más (y nada menos) que un pequeño caos de bonita sonrisa. Tanto mi mente, como mi habitación, como mis escritos son arte abstracto. Muy abstracto, a decir verdad.
No entiendo este sistema, me gusta hacerme la inocente, mi Mr. Hyde se está comiendo al Dr, Jekyll, soy la serendipia de mi poeta favorito y hablo por los codos.
Mi vida, técnicamente, tiene su calidad. Tengo un perro adorable, un bichejo como hermano pequeño, una madre que me adora y un pequeño grupo de amigos. No prometo nada y siempre digo adiós y no hasta luego, por mucho que odie las despedidas.
Tiendo a la tristeza y a la nostalgia. Tengo alguna que otra adicción, llevo más de dos años en tratamiento por depresión y los ataques de ansiedad están empezando a hacerse hueco en mi vida.
Pero estoy bien. He crecido mucho en dos años, me quiero más que nunca y cada tanto me salen un par de frases chulas.
SPOILER: No tengo ni puta idea de escribir. Pero no he sabido dejar de hacerlo, así que aquí estoy.